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viernes, 24 de agosto de 2012

Mensajes de Esperanza: Sí se puede en Israel: La importancia de la actitud

Sí se puede en Israel: La importancia de la actitud

¡Sí, se puede!...en Perú
Sin duda, la declaración anterior lleva a las mentes a recordar con gran alegría, las sonrisas que dibujaron un grupo de personas tan iguales a los otros equipos, pero tan diferentes a la vez. Al menos eso fue lo que demostraron. Hablar hoy de Cienciano del Cuzco, club de fútbol peruano, no es igual considerando lo que lograron el 2003 y 2004.
En la actualidad el club cuzqueño sigue en marcha, con más glorias, pero no vuelve a campeonar o lograr títulos similares a los que logró. ¿Por qué? Siguen siendo Cienciano del Cuzco, pero los jugadores no son los mismos, el entrenador no es el mismo, la motivación de los jugadores no es el mismo. Fredy Ternero, el que fuera el entrenador y guía de aquellas glorias, escribe con añoro “…me gusta pensar que he contribuido a darle al Perú una imagen ganadora en la cual reflejarse. Estoy convencido de que el día que perdamos la fe ya no seremos nada, porque vamos a quedarnos sin la ilusión, sin el deseo, sin la pasión para hacer las cosas. La fe es como el trampolín que nos impulsa a conseguir lo que queremos”.[1]

¡Sí, se puede!... en Israel
“¡Sí, se puede!”, es similar a lo que dos personajes tan iguales a sus compañeros, pero tan diferentes a la vez, dijeron, ante los testimonios negativos de otros diez que a simple vista no creían en Dios, ni en ellos mismos a tal punto de autodenominarse “insectos”.
La Biblia dice “Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella, porque mas podemos nosotros que ellos” (Nm. 13:30). Además, en el afán de persuadir a sus hermanos los valeroso jóvenes reiteran “No seáis rebeldes contra Jehová ni temáis al pueblo de esta tierra, pues vosotros los comeréis como pan” (Nm. 14:9). Los doce eran israelitas, eran varones, espías, y podríamos decir más similitudes. Pero no eran iguales.

Iguales…pero diferentes
¿Qué es lo que diferencia a una persona de otra? Algunos pueden decir: “su físico”, “condición social”, “su preparación intelectual”, etc. No obstante, aunque sean indicadores de diferencias, estas no se comparan a la mayor diferencia que las personas tienen, esto es la actitud. Tan simple como parezca, actitud.
Y la actitud tiene que ver con la autoestima. Y la autoestima indica, cómo me valoro y cuánto me valoro como persona. Esto es lo que le diferencia al uno del otro. Cómo enfrento las cosas, qué hago frente a tal o cual situación. Iguales pero diferentes.

AUTOESTIMAVirginia Satir, en su definición de autoestima asevera “es la fuente de energía personal que nos permite enfrentar la vida desde una postura de dignidad, sinceridad, fortaleza, amor y realidad…”.[2]
Antolín Diestre brinda una definición práctica “Autoestima es el modo con que experimentamos nuestra propia forma de pensar respecto a nosotros mismos, o la manera con que nos consideramos, afecta decisivamente los diferentes aspectos de nuestra experiencia”. [3]
Entender qué es autoestima es sumamente importante, y es que tiene que ver con lo que se es. Lo que piensas de ti determinará lo que será de tu vida.

Claves para lograr tener una autoestima correcta
1. Acéptate tal como eres.Es trágico que el ser humano no se acepte tal como es. No acepte su condición física, su imagen personal. Se mira al espejo y percibe que tiene muchos “defectos” y reniegue. Según una encuesta realizada en 1998 entre adolescentes por el New York Times y la cadena CBS, cuando se les preguntaba qué era lo que más querrían cambiar, la respuesta más frecuente tanto para las mujeres como para los hombres fue “mí apariencia física” o “mí cuerpo”.[4]
En Génesis 1 se presenta la maravillosa historia de la creación, que culmina con la creación del hombre en el día sexto.
El versículo 26 dice: Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” la palabra “imagen” tiene aquí el sentido de “representante”, de modo que el hombre debía ser “el representante de Dios” sobre la tierra. “semejanza” implica el sentido de parecido moral, en que el hombre estaba en relación directa con Dios dándole de este modo la mayordomía de la creación. En tanto que ha causa de la caída el hombre ha perdido gran parte de la “semejanza” de Dios, sigue siendo el representante de Dios en la tierra. Sigue habiendo una dignidad inherente al hombre por su posición en la creación, incluso tras haber caído.

2. Apréciate y ámate.Así como me acepto tal como soy, así también debo quererme. Muchas veces no estamos contentos con lo que somos, pensamos que todo el mundo es mejor. Debemos recordar que cada uno de nosotros somos importantes, somos diferentes y auténticos.
Como dice Virginia “cuando nos apreciamos y amamos, nuestra energía crece; cuando utilizamos esta energía de forma positiva y armoniosa para conservar un sistema que funcione sin problemas en nuestro interior, la energía crea un fundamento firme a partir del cual cuál yo puedo resolver de Manera creativa, realista y compasiva todo aquello que nos presente la vida”.[5]
Debemos de levantarnos cada mañana pensando que ese día va a ser un día grandioso que a pesar de los problemas que podamos tener somos capaces de superarlos. Si me acepto y quiero a mi mismo, entonces podré aceptar y amar a otros de la misma manera, recordando que no soy perfecto, pero que me quiero, valoro y acepto lo bueno que tengo.
En una oportunidad se le pregunto a Jesús “¿Cuál era el primer mandamiento de todos? El maestro respondió: “Oye, Israel: el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amaras al señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. Este es el principal mandamiento. El segundo es semejante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay otro mandamiento mayor que este” (Mr. 2:29-31). Jesús nos mandó a amar al prójimo, como a nosotros mismos, lo cual significa que se nos concede una cantidad razonable de amor a nosotros mismos, por lo menos tanto como al prójimo. No podríamos amar a otro si no tuviéramos respeto a nosotros mismos.[6]

3. Ten metas claras en tu vida.
No solamente debo aceptarme y quererme como soy, sino también debo tener metas claras y precisas en todos los aspectos de mi vida, teniendo un plan de vida a corto, mediano y largo plazo. Si uno no tiene metas claras, no tiene algo porque vivir, vive los días dejando que la corriente lo lleve de un lugar para el otro.
Generalmente las personas van sin rumbo, como un barco a la deriva, los seres humanos tenemos que elaborar con anticipación el futuro que queremos tener, por tanto es menester preguntarse cómo se quiere vivir en los próximos 10 años, y generar diversas estrategias que permitan llegar a ese estilo de vida proyectada e idealizada para mi, esas metas deben ser realistas pero optimistas, es decir, debemos darnos cuenta cual es el sueño que buscamos pero también debemos saber si estamos dispuestos a luchar por ese sueño.
La importancia de planificar el futuro y de tenerlo siempre presente es vital “Lo que mantiene ante sus ojos le afectará. Usted producirá lo que ve de continuo en su mente. Si usted fomenta una imagen de derrota y fracaso, entonces Usted vivirá esta clase de vida. En cambio si usted desarrolla una imagen de victoria, éxito, salud, gozo, paz experimentará lo mismo”.[7]

4. Se competente.
Es otro gran paso para tener una buena autoestima. Frente a un mundo competitivo y cambiante la autoestima se presenta como una verdadero problema al estar asociada a la necesidad que todos experimentamos de sentirnos bien con nosotros mismos.
Ya nos aceptamos, nos queremos, tenemos metas claras y debemos ser competentes para que nuestros esfuerzos en salir adelante tengan buenos resultados. David Fischman declara citando a Branden “que la autoestima tiene dos ejes: la capacidad de sentirse competente y seguro, y la capacidad de valorarse y respetarse a sí mismo”.[8]
Hoy como nunca se hace necesario un trabajo hecho con dos características que siempre se quiere lograr: eficacia y efectividad cuando uno logra alcanzarlos, entonces el bienestar de nuestra vida y de nuestro entorno será agradable pues estamos aprendiendo a surcar las aguas de un agitado mar de competencia y cambios, que amerita el dominio de una serie de conocimientos y habilidades.

5. Ten fe, confianza en Dios.
Así como tenemos confianza en nosotros mismos, también debemos tener fe y confianza en alguien más poderoso que nosotros, nuestro creador, Dios.
Debemos recordar que Dios es un Dios perfecto, y aunque el pecado degeneró nuestra condición, Dios nos tiene como suma creación.
El apóstol pablo entendió esta realidad al afirmar que la vida plena se vive entendiendo una sublime realidad “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del hijo de Dios, el cual me amo y se entrego a sí mismo por mí”. (Gál. 2:20).
Dios no sólo nos creó sino que nos sustenta y nos rescató para que seamos felices. Él es el primer interesado en nuestra felicidad. Su palabra es “lámpara” busquemos todas las mañanas su dirección. El salmista dice “Encomienda al Señor tu camino confía en Él. Y Él obrará” (Sal. 37:5).

Conclusión

Lo único que diferencia al uno del otro es tu forma de ver las cosas, tu actitud ante las situaciones diversas, a eso le llamamos autoestima. Tal vez, es ese el problema por el cual a muchos les cuesta salir de su condición, porque no han aprendido a verse como lo que son “hijos de Dios”.
Tener una adecuada autoestima es un proceso de cada día, es un proceso porque no es estática, porque día a día nos vemos enfrentados a realidades que hacen que nuestra vida cambie, duelos, pérdidas, abandonos, alegrías, logros, que hacen que los cimientos que creíamos sólidos se debiliten y debamos cuestionarnos de nuevo, es por eso que debemos estar evaluándonos permanentemente y viendo que aspectos de la vida puedo mejorar.
Finalmente, el mundo enseña “en ti está el poder”, “tú puedes lograrlo todo”, “tú eres un ganador”, etc. No está mal creer en uno mismo, el error más grande es creer que sólo lo puedes, y la verdad solo no puedes nada. Eres valioso ante los ojos de Dios, pero recuerda las palabras de Cristo “…separado mí nada puedes hacer” (Jn. 15:5).
Hoy puedes emprender una nueva historia en tu vida, puedes escribir una página en blanco, sabiendo o recordando que eres alguien especial. Muy igual a todos, pero diferente a la vez. Pero diferente porque Dios te hizo especial.


Por

Juan Velásquez y Heyssen Cordero

REFERENCIAS.
[1]Fredy Ternero, Sí, se puede. La conquista de un sueño (Lima: Woon, 2004), 264.[2]Virginia Satir, Nuevas relaciones familiares en el núcleo familiar (México FC.: Pax, 2002), 42.[3]Antolín Diestre, El Estrés, su diagnostico, causa y tratamiento (Barcelona: Clie, 2001), 553.[4]Melinda Blau y Ron Taffel, Buenos Padres, mejores hijos (Bogotá, Colombia: Editorial Norma S.A., 1999), 223.[5]Virginia Satir, Nuevas relaciones familiares en el núcleo familiar (México: Editorial Pax, 2002), 44.[6]James Dobson, Enciclopedia de problemas familiares (Barcelona: Editorial Clie, 1982), 263.[7]Joel Osteen, Su mejor vida ahora, siete pasos para vivir a su máximo potencial (Florida, USA: Casa Creación, 2004), 4.[8]David Fischman, El camino del líder, historias ancestrales y vivencias personales (Lima: Ediciones el Comercio, 2000), 26.

Fuente: MENSAJES DE ESPERANZA

jueves, 12 de julio de 2012

Mensajes de Esperanza: Cuando se quiere desobedecer a Dios los "argumentos" sobran

" VIENDO el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido" (Ex. 32:1).

Cuando se quiere desobeder a Dios los "argumentos" para justicar ese mal prodecer sobran. Los israelitas, en repetidas oportunidades mostraron una actitud desobediente a la voluntad y dirección de Dios. Es cierto que Moisés se demoró varias semanas en bajar del monte, eso provocó inquietud e impaciencia en los quejumbrosos descendientes de Abraham.

El pueblo preocupado va el líder responsable, Aarón, con el afán de que él les de respuestas a sus incógnitas. Aarón atina, al parecer, a decirles que tampoco sabe qué es lo que "a acontecido" con Moisés. Los israelitas habían llegado a depender mucho de Moisés y al notar su ausencia dudaron. Les faltó la fe. Temían con gran probabilidad que Moisés, cansado de la rebeldía del pueblo los hubiese abandonado en el desierto.

Es interesante notar que la impaciencia hizo cometer al pueblo un pecado terrible que atrajo consecuencias tristes. En los tiempos finales de la historia de la humanidad sucede y sucederá lo mismo. Muchos claudican por que ve la venida de Jesús muy lejana. Sienten que Jesús, el Cristo, demora más de lo que dijo que lo haría. Mucha gente recurre en ese afán a una adoración secular, nada bíblica.

Lo que puede ocasionar la impaciencia o la falta de fe es lamentable. Todo un pueblo en su mayoría fueron arrastrados por la idolatría satánica. El segundo mandamiento lo prohibía y el pueblo de Dios lo hacía... No obstante, lo que resulta más impresionante es que el pueblo no dedica ese culto a otro dios, sino a Dios, a YHWH. Loco proceder sin duda, y es que cuando se ha ingresado en el terreno donde la fe no existe simplemente actuaremos como los hacíamos en nuestra vida pasada. El becerro de oro era probablemente la imagen del dios egipcio Apis. Así pues, el toro era por un lado el heraldo del dios egipcio, el informante de los hechos que sucedían en la tierra y por el otro actuaba en representación de ese mismo dios al dar un veredicto en su función de oráculo. Aunque era un dios menor fue el dios al que probablemente adoraron los hijos de Israel en Éxodo 32. Apis no era considerado como simple toro sagrado sino como un dios mismo. Un faraón no podía gobernar hasta que no haya encontrado antes a “un toro” con las características que sólo un faraón conocía. Así al encontrarlo le rendían culto como a un dios.

Vemos entonces que el pueblo de Israel adoró a Dios en forma errónea, rindió culto falso a Dios con métodos nada bíblicos y muy por el contrario siguiendo las costumbres egipcias que como esclavos habían adoptado. El argumento para justificar su proceder fue Moisés tarda y no hay quién nos dirija a la tierra prometida.

Por otro lado vemos un liderazgo pobre en Aarón. La democracia resulta interesante y atractiva pero cuando ella se sobrepone a los principios de la Biblia resulta satánica. Así de simple. La declaración de que, "la voz del pueblo es la voz de Dios" es muy lejana a lo que la Biblia dice. La voz del pueblo es la voz del hombre, la voz de Dios se manifiesta en expreso en la Biblia. En ese sentido, Aarón mostró un liderazgo miedoso a la respuesta de la mayoría e hizo lo malo sabiendo hacer lo bueno. Terrible...!
Como vimos, cuando se trata de desobedecer a Dios siempre habrán "argumentos" para justificar el mal proceder. En el caso de pueblo "Moisés tarda y no sabemos de él" y en el caso de Aarón "no sé mi señor, tú conoces al pueblo".  Qué diferencia de liderazgo: Moisés "hacía la voluntad de Dios" y Aarón "la voluntad de los hombres".

Hoy es un nuevo día, (1) Dios desea que lo adores como Él quiere. No con tus costumbres, no con lo que tú sabes, sino como Él quiere, (2) Sé fiel a los principios de Dios y (3) sigue la voluntad de Dios y no de hombres.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
 
 

Mensajes de Esperanza: Bezaleel y Aholiab llamados para una obra magna

“Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá […] Y he aquí que yo he puesto con él a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado" (Ex. 31:2,6).
En la época bíblica se atribuía al nombre una considerable importancia, hay una relación directa entre el nombre y la persona o cosa nombrada;  el nombre participa de alguna manera en la esencia que tiene por objeto revelar.  Un nombre en la antigüedad representaba el carácter, la historia o naturaleza  del individuo, el nombre estaba estrechamente ligado con la existencia.  Lo que no tenía nombre no existía (Gén. 2:19-20; Ecl.6:10).

Bezaleel “en la protección de Dios” y Aholiab “mi carpa/tienda paterna” fueron llamados por Dios para una obra especial. Ambos cristalizarían y ejecutarían lo que se le presentó a Moisés.  Qué impresionante es saber que Dios nos conoce por nuestro nombre. No somos un  número más en la gran lista de criaturas de Dios. Dios nos conoce por nuestro nombre. Cuando estaba en el colegio, algunos de mis profesores estilaban no llamarme por mi nombre sino por números. Dios no es así… me llama por mi nombre.
Es interesante notar que si bien es cierto Bezaleel y Aholiab eran varones con talentos y dones, gozaban de experiencia en lo que de alguna manera u otra Dios requería; lo que impresiona es que Dios no los deja solo con sus habilidades y destrezas sino que los capacita con sabiduría y los dota del Espíritu Santo para que “hagan todo” lo que había mandado. Y es que cosas espirituales demandan hombres espirituales.

Algún lector puede estar pensando en cómo fue su llamado: “Bezaleel y Aholiab gozaban de experiencia y talentos o dones, ¿y qué de mí? ¿Yo no tengo ningún talento? ¿Yo no sé hacer nada bueno en los asuntos del Señor? Déjame decirte que Dios no tiene hijos “inútiles”. La Biblia enseña que Dios dotó a algunos con cinco talentos, a otros con tres y a otros con uno… pero a todos le dio al menos uno (Mt. 25). Esto quiere decir que todos, de alguna manera u otra tenemos algún don o talento que Dios nos ha dado. El problema es que probablemente no lo estamos usando.

Pero, hay un detalle mucho más extraordinario. Cuando Dios nos llama,  no nos ve como somos: con defectos, errores, fracasos y temores sino más bien cómo llegaremos a ser con su intervención. Es cierto que algunos llamados sí tienen un sin número de talentos, pero Dios nos ve lo que ven nuestros ojos (1 Sam. 16:7).

Podríamos concluir diciendo que (1) Dios no nos llama al azar, lo hace porque nos conoce, (2) Dios nos llama y nos capacita con su Espíritu Santo porque para su servicio es necesario que sea así, (3) Todos, de alguna manera u otra tenemos algún talento o don, (4) para que Dios nos llame es importante lo que sabemos y la experiencia, pero no determina, pues Dios desea que sus hijos sean obedientes, se pongan en sus manos.
Hoy es un nuevo día, hay muchos desafíos que cumplir. No olvides que Dios te llamó, y su llamado es de suma importancia en Su plan. Eres importante para la obra que Él te ha encomendado.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

Vía: MENSAJES DE ESPERANZA

Mensajes de Esperanza:El camino correcto para buscar la "lámpara"

"Cada mañana, cuando Aarón prepare lámparas, quemará incienso aromático sobre el altar, y también al caer la tarde, cuando las encienda. Las futuras generaciones deberán quemar siempre incienso ante el Señor" (Ex. 30:7,8).



Uno de los accesorios dentro del lugar Santo en el Santuario era el altar del incienso que al igual que los otros accesorios debía ser construido de manera cuidadosa y especial. Como todo el santuario el altar del incienso fue diseñado tal como Moisés lo vio del modelo del santuario celestial. Entender este detalle es de vital importancia porque nos recuerda que todo el santuario es parte del plan de salvación.

En ese contexto, el altar de incienso simboliza "las oraciones que ascienden desde el altar del corazón hacia Dios (Sal. 141: 2; Luc. 1:10; Apoc. 5: 8; 8: 3, 4)" que deben ser presentados ante Dios cada vez que se preparare lámparas. Las "lámparas" simbolizan como vimos: 
(1) La luz individual y como iglesia (Mt. 5:14 y Ap.1:12,20).
(2) Representa el Espíritu Santo para alumbrar a la iglesia (Zc. 4:2-6; Ap. 4:5).
(3) Sin embargo, en el más alto sentido posible, señala a nuestro Señor y Salvador Jesucristo (Juan 9: 5), quien es la luz del mundo (Juan 1: 4; 8: 12; 12: 46).

Podemos ver en expreso que siempre que buscamos, ser luz del mundo, la presencia del Espíritu Santo y la guía de Jesús o inclusive la palabra de Dios (Sal. 119:105) debemos hacerlo en oración ferviente. Oraciones que sean un diálogo sincero con Dios y no un mero rezo de frases que a veces no guardan relación con nosotros.

La oración debía ser hecho en la mañana y en la tarde, dicho de modo más literal sería de madrugada y antes de acostarse. No podemos estudiar, buscar la presencia del Espíritu Santo y mucho menos pretender ser luz del mundo si no somos apasionados de la oración sincera a Dios como a un amigo.

Una de las razones por las que con frecuencia "cristianos", "lectores de la Biblia" salen con "nueva luz" o "nuevas doctrinas" es porque no van a la fuente de sabiduría y conocimiento por el camino correcto: la oración. No entendiendo que las "las cosas espirituales deben ser entendidas del mismo modo". Antes de ir a un presupuesto, una opinión camuflada... vayamos a la Biblia, a la búsqueda de Cristo con oración ferviente, con oración sincera.

En la edición anterior del Himnario Adventista el himno 344 "Dulce oración" entre varias cosas decía: "tan solo el día cuando esté, con Cristo en la celeste Sión, entonces me despediré de ti feliz dulce oración..." Sin duda esas letras son poderosas.

El texto de hoy termina diciendo: "Las futuras generaciones deberán quemar siempre incienso ante el Señor". Dios nos tiene en sus planes desde antes de la fundación de este mundo (Ef. 1:4) y como tal nos vio hoy, y nos dice que debemos quemar incienso grato a su nombre.

Hoy es un nuevo día, ve a donde debes ir no sin antes ir por el camino correcto al cielo: La Oración...!

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
 
 

Mensajes de Esperanza: LA IMPORTANCIA DE LA ACTITUD



"De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre” (Ex. 6:9).
Moisés fue educado en las mejores universidades de su tiempo. Era sin duda un hombre “poderoso en sus palabras” (Hch. 7:22) y, sin embargo, ante la respuesta negativa del Faraón, Moisés se desanimó. ¿Es posible que un líder se desanime? Hace algunos años una joven me preguntó si los pastores se desanimaban. Le dije que todos en algún momento nos desanimamos, es simple, somos humanos.
Ante su desánimo, Moisés recibe nuevamente directamente de Dios la promesa de que hará de Israel una nación grande, bendecida y libre; no obstante, tal parece que Moisés ve de color gris esas promesas ante la realidad nada alentadora. Es así que haciendo caso a Dios, se dirige ante los israelitas para transmitirles las maravillas que Dios hará con ellos. Es evidente que ellos no le creyeron, pues Moisés le dice a Dios: “He aquí, los hijos de Israel no me escuchan; ¿cómo, pues, me escuchará Faraón, siendo yo torpe de labios?”. Es interesante notar que Moisés cree que  los israelitas no le creyeron o escucharon porque no tiene facilidad de palabras o como él mismo dice es “torpe de labios” ¿tartamudo? No lo sé, lo que sí es cierto es que Moisés fue, en Egipto, un “poderoso en palabras y obras”.
La verdad es que Moisés no estaba en lo cierto tal como lo expresa el texto de hoy. No es lo que dices sino cómo lo dices. Moisés estaba desanimado, triste, acongojado, no estaba seguro con mucha probabilidad de lo que Dios había prometido. Hay duda y desánimo en sus palabras. A parte de eso, ¿cómo animar a otros a creer en las promesas de Dios? ¿Cómo animar a salir de Egipto, ser libres si yo no creo en esa promesa? Imagino a Moisés diciendo más o menos así: “Pueblo de Israel, dice Dios que lo que le prometió a Abraham, Isaac y Jacob lo cumplirá… bueno, no sé cómo, pues así como van las cosas… en fin, eso es lo que me dijo para decirles…”.
Hoy es un nuevo día. ¿Estás desanimado? ¿Estás seguro de lo que crees? ¿Crees realmente en las promesas de Dios? ¿Puedes animar a otros si tú mismo no lo estás? No es lo que dices, sino el cómo lo dices. No es lo que haces sino cómo lo haces. Es cuestión de actitud. Las palabras son cápsulas cargadas de medicina o veneno. Podemos construir y destruir solo con palabras.
¿Cómo estás hablando? ¿Qué estás hablando? ¿Estás transmitiendo las promesas de Dios de modo que las personas son animadas? Que el desanimo sea disipado hoy con la seguridad de que Dios va contigo, para animarte, fortalecerte pues si lo hizo con Moisés lo hará también contigo.
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

VÍA: MENSAJES DE ESPERANZA 
 

Mensajes de Esperanza: CUANDO HACER LO BUENO ES MALO



"Impóngales tareas más pesadas. Manténgalos ocupados. Así no harán caso de mentiras” (Ex. 5:9).

¿Es posible pecar haciendo cosas buenas? La respuesta es que, sí. Trabajar es bueno, pero cuando el trabajo es absorbente y motiva a descuidarnos de servir a Dios como Él quiere, entonces, el trabajo no es  más una bendición.
Vivimos en un mundo acelerado, cada uno busca lo mejor, superación y comodidad. Y eso, tristemente, lo sabe el enemigo.
Cuando Moisés y Aarón se presentaron ante el Faraón y le dijeron que era necesario que el pueblo de Israel vaya a servir a Dios al desierto, el rey de Egipto se opuso a esta demanda diciendo: “¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel” (Ex. 5:2). Sin duda esta respuesta es también conocida hoy. El Faraón de la actualidad es el diablo, el enemigo de Dios, el que no desea que sus hijos salgan de Egipto para servir a Dios. Y para ello es astuto, sabe que para impedir que la gente salgan de Egipto lo más sencillo y sutil es “mantenerlos ocupados”.
El monarca de Egipto sabía que “manteniendo ocupado” a los esclavos no se darían cuenta de su condición triste y por ende no harían caso al portal de libertad que Dios les ofrecía. Sucede lo mismo hoy. Cuántos hombres y mujeres viven ocupados en Egipto, estresados por el trabajo, por el horario, por el sueldo y el sobre tiempo. Trabajan en demasía y a la verdad todo lo que ganan no les pertenece pues en condición de esclavos todo lo que ganan y tienen le pertenece a un amo, y ese amo, duro como parezca es el enemigo. Es por ello que cada fin de mes, el dinero viene y se va como entre los dedos. No es tu dinero, trabajaste tanto para gastarlo en bebidas, en borracheras, en cosas vanas que después de disfrutarlas simplemente te lamentas una y otra vez.
Hace algún tiempo conocí a Dolores, cerca de su casa realizamos una serie de conferencias. Una de esos días, por cosas de la vida, fui a su bodega a comprar una botella de agua. Antes de salir de aquél lugar le pregunté si sabía de lo que ocurría en el auditorio a media cuadra de su casa. Ella me dijo que sí. La invité y me dijo que no podía ir porque tenía “mucho trabajo” y “estaba muy ocupada”. Al día siguiente la volví a visitar y en una conversación amena me confesó hace muchos años fue adventista y que por motivos de trabajo se fue alejando poco a poco de la iglesia.
Hoy es un nuevo día. ¿Tu trabajo está impidiendo a que sirvas completamente a Dios? ¿Sientes que el trabajo en exceso te mantiene ocupado de modo que has descuidado de tu servicio a Dios? Que tu trabajo, tus estudios, tu familia no sea un obstáculo a tu servicio al Señor.
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

VÍA: MENSAJES DE ESPERANZA 
 

Mensajes de Esperanza: FIDELIDAD TOTAL



"Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo” (Ex. 4:24).

En su encuentro con Dios, Moisés, después de presentar argumentos del porqué no era el más indicado para libertar el pueblo de Israel de manos de Egipto y ver cómo Dios le refutaba con mucho amor, finalmente el yerno de Jetro aceptó ir a Egipto. En la vida cristiana muchas veces ocurre lo mismo, nos resistimos a cumplir lo que Dios con tanto amor nos pide, presentamos “argumentos” increíbles: “no tengo tiempo suficiente”, “no soy capaz de hacerlo”, “soy muy joven”, “ya no tengo las fuerzas”, etc. No obstante, Dios siempre nos dirá “¿qué tienes en tus manos?” porque para Él eso es lo único que importa y con eso que “tienes” sea mucho o poco, Dios hará maravillas.
En esta ocasión, Moisés va junto a Séfora, su esposa y a Gerson y Eliezer, su dos hijos rumbo a Egipto, pero en el camino mientras pasaban la noche se les presentó un ángel de Dios en forma amenazadora. Sin explicación alguna, al ver este cuadro no grato, Moisés recordó que en su vida, algo no estaba bien. Recordó que había desestimado un mandato divino por influencia de su esposa, no había circuncidado a su segundo hijo, a Eliezer.
Ante esta escena escalofriante, Séfora, entendiendo que ella era la responsable de esta omisión, pues se había opuesto por pena al dolor que sufriría Eliezer, por restarle importancia a algo que probablemente ella no compartía ni entendía por ser madianita, no lo pensó dos veces y con sus propias manos circuncidó a su menor hijo.
Dios no podía hacer maravillas a través de Moisés sino hasta cuando su vida esté completamente a cuentas con Él. Moisés y Séfora entendieron que Dios les pedía el 100% de su vida, no un 50%. Todos los que aceptamos a Cristo fuimos elegidos para cumplir una misión al igual que Moisés, la misión de libertar de Egipto a muchas almas, pero antes de ello, debemos estar a cuentas con Dios.
Hoy es un nuevo día, ¿qué es lo que Dios demanda de tu vida, tu familia, tu ministerio y aún no lo has hecho? ¿Hay algo que sabes que debes hacerlo y no lo hiciste por influencia de tu esposa, tus amigos, tus familiares? ¿Estás a punto de iniciar una obra sagrada y no estás a cuentas con Dios? ¿Crees que nadie lo sabe, que son cosas personales y que no importa? Moisés y Sara entendieron con dureza que a Dios hay que servirle completamente. Sin lugar a dudas, a Eliezer le tocó la peor parte. Ser circuncidado en el desierto, sin las mejores atenciones.
Los líderes deben ordenar su casa antes de salir a libertar a los oprimidos. Podemos hoy como Josué decir: “yo y mi casa serviremos a Jehová” (Jos. 24:15). Vayamos a Egipto a cumplir la misión, pero a cuentas con Dios.
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
 
 

Mensajes de Esperanza: Dios no necesita "ayuditas"



"Pero Moisés le dijo a Dios: “¿Y quién soy para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?”” (Ex. 3:11).
En el palacio de Faraón, Moisés  recibió educación en las mejores universidades de sus tiempos. Fue entrenado civil y militarmente como el sucesor del trono de su abuelo adoptivo pues “Fue enseñado Moisés en toda sabiduría de los egipcios; y era poderoso en sus palabras y obras” (Hch. 7:22). Y “Su habilidad como líder militar lo convirtió en el favorito del ejército egipcio, y la mayoría lo consideraba como un personaje notable” (Patriarcas y profetas, pp. 250).
Era un líder capacitado. Dios había triunfado en su plan y el enemigo había fracasado en cambio, pues el decreto de muerte que tenía el objetivo de matar a Moisés, fue usado por Dios para que el niño Moisés sea educado y capacitado como el futuro paladín del pueblo elegido de Dios.
Moisés era consciente de quién era y qué es lo que Dios había trazado para su vida. Los ángeles habían comunicado a los ancianos de Israel que la opresión y humillación en Egipto tendrían su fin y que Moisés era el elegido para libertarlos.  Moisés sabía de labios de los mismos ángeles que él sería el libertador de las “garras” egipcias y se sentía seguro de lograr ese afán.
Como todo joven impetuoso y osado, en su deseo de cumplir el propósito de Dios para con su pueblo, creía fehacientemente que la libertad sería obtenida con fuerza y armas, estrategias militares y discursos portentosos. Olvidaba sin duda que la batalla del Señor se libra “No con ejército, ni con fuerza, sino con” el Espíritu de Jehová (Zac. 4:6). En uno de esos días, Moisés vio a un egipcio golpeando a un israelita, no soportó ese cuadro y le dio muerte al agresor. Nadie vio esa escena sino un israelita. “Él pensaba que sus hermanos comprendían que Dios les daría libertad por mano suya; mas ellos no lo habían entendido así” (Hch. 7:25). Moisés pensó que era el día en que el pueblo de Dios debía levantarse contra el país opresor y proclamarlos como libertador, pero fue grande su decepción cuando un día queriendo intervenir como un pacificador y líder recibió una dura respuesta de labios de un israelita: “¿Quién te ha puesto por gobernante y juez sobre nosotros?” (Hch. 7:27). Huyó de Egipto porque Faraón se enteró de la muerte del egipcio y de los propósitos de Moisés detrás de este significativo evento.
Moisés no estaba preparado para ser libertador según la agenda divina. Debía aprender que el tiempo  de Dios es muy diferente al tiempo de los hombres. Debía aprender a confiar enteramente en Dios, debía aprender así como Abraham y Jacob que Dios no necesita “ayudaditas” para cumplir sus propósitos y promesas. 40 años vivió Moisés en Madián, en el desierto como pastor de ovejas, haciendo el trabajo más repugnante para un egipcio, pero no le importaba mucho. Aprendió a obedecer, desarrolló hábitos de atento cuidado, abnegación y cuidado por su rebaño. Ninguna otra educación humana podría haber enseñado a Moisés las experiencias vividas. En el desierto, rodeado de la creación de Dios, su orgullo fue golpeado y aprendió a depender del Pastor y llegó a ser “muy manso, más que todos los hombres que había en la tierra” (Nm.12:3).
Es en ese contexto que un día, después de cuatro décadas, tiene su encuentro con Dios, con el que le había elegido para ser el libertador del pueblo israelita. Y cuando Dios le pide que vaya a Egipto y liberte a su pueblo naturalmente dice: “¿Y quién soy para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?”” (Ex. 3:11). La declaración anterior carga lecciones grandiosas. El hombre que un día estaba dispuesto a liderar las huestes israelitas contra Egipto, el que desbordaba autosuficiencia ahora no se siente capaz de haber tal obra. Dios había logrado su propósito. Moisés no era el mismo.
Hoy es un nuevo día. Será que estás viviendo en las cortes de Egipto, en las cortes de la comodidad, de la autosuficiencia, del orgullo y lleno de conocimiento para poder hacer las cosas de Dios en un “santiamén”. Recuerda, Dios no necesita “ayuditas” para cumplir sus promesas. El tiempo de Dios es muy diferente al tiempo del hombre. Es necesario aprender, como Moisés, a depender de Dios en vez de nuestras capacidades.
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví
 
 

Mensajes de Esperanza: DIOS NO HARÁ LO QUE PUEDES HACER



"Cuando ya no pudo seguir ocultándolo, preparó una arquilla de papiro, la embadurnó con brea y asfalto y, poniendo ella al niño, fue a dejar la cesta entre juncos que había a la orilla del Nilo”" (Ex. 2:3).

Después de hacer fracasado en sus planes respecto a matar a los niños varones, la orden del Faraón fue muy clara: “¡Tiren al río a todos los niños hebreos que nazcan! A las niñas déjenlas con vida” (Ex. 1:22).
En esos días nació un niño, hijo de Amirán y Jocabet y, ante la amenaza de fuera ahogado en el río Nilo decidieron esconderlo, pero no pudiendo hacerlo por mucho tiempo, con lágrimas y mucha pena, con oración sincera a Dios construyeron una arquilla para el niño.
La palabra arquilla  viene de la raíz hebrea tebah que significa propiamente “caja”. Curiosamente esta palabra es solo usada en el relato del diluvio en Génesis para referirse al arca de Noé. El arca de Noé y la arquilla de Moisés, ambos fueron construidos por manos sencillas, pero piadosas, de materiales frágiles (madera y juncos) pero usados por Dios con un propósito claro y definido,  el arca como medio de salvación para el remanente de Dios, y la arquilla como medio de salvación usado por Dios para salvar al libertador del remanente de Dios.
Vivimos en medio de un Gran Conflicto, el enemigo de Dios hace cuanto puede para que los planes de Dios no se lleven a cabo, sin embargo, ¡qué maravilloso es saber que Dios tiene el control de la historia de la humanidad! 
Dios cumple sus planes aunque éstos parezcan imposibles al ojo humano, no obstante debemos como Jocabet:
1.   Hacer todo lo que está a nuestro alcance. Dios no hará lo que podemos hacer pero sí hará lo que nosotros no podemos hacer.
2.   Confiar en la providencia de Dios. Dios cumple sus promesas y sus planes se realizan aunque tenga que usar a buenos y “malos” para cumplir sus designios (usó a la hija del Faraón para preservar la vida de un niño al que ella sabía que la muerte le esperaba por orden de su padre).
¿Cómo estás? ¿Cómo has amanecido? ¿Qué problema agobia tu vida? ¿Estás viviendo una amenaza de muerte? Probablemente te encuentras en circunstancias como las que le tocó vivir a Jocabet y a su esposo. ¿La enfermedad, las deudas, los estreses de la vida parecen que los van a hundir y ahogar en el río Nilo de la desgracia? ¿No hay solución aparente? No temas, ve hoy y enfrenta el día con la seguridad de que si haces todo lo que está a tu alcance, Dios hará lo que no puedes hacer.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

Vía: MENSAJES DE ESPERANZA

Mensajes de Esperanza: Cuando el pueblo de Dios crece



"Y le dijo a su pueblo: “¡Cuidado con los israelitas, que ya son más fuertes y numerosos que nosotros! Vamos a tener que manejarlos con mucha astucia…”" (Ex. 1:9,10).
Se levantó un nuevo rey sobre Egipto. Se olvidaron de aquél sabio de Israel que los salvó de la hambruna y los convirtió en un país próspero en medio de otros países sumidos en el caos de la escasez de alimentos. Pero así es la vida, muchos hoy recurren a Dios en tiempos de desgracia, cuando los médicos le han desahuciado, cuando la crisis económica ha hecho pedazos su familia, su empresa. No obstante, cuando las cosas van bien, cuando hay abundancia, ¿quién se acuerda de Dios?
Este nuevo Faraón recurrió a una exageración sin duda: “¡Cuidado con los israelitas, que ya son más fuertes y numerosos que nosotros!”, puesto a que Egipto había sido una nación grande durante varios siglos.
Cuando el pueblo de Dios no crece, no se expande, no alcanza a otros, no crece en infraestructura y viven en mediocridad, el enemigo está conforme. Al diablo le gusta que el pueblo de Dios sin crecer. Pero el pueblo de Dios nació para crecer, para expandirse, pues “el evangelio de Cristo es agresivo y expansivo” SC, 17.
El Faraón, tal como el Diablo en el Edén usó la “astucia” para debilitar, sino destruir al pueblo de Dios con dos planes:
1.   Trabajo en exceso. Los egipcios los oprimían con trabajos rudos, los molestaban con dureza, les amargaron la vida con dura servidumbre, haciendo ladrillos de barro y en toda labor del campo les obligaban con rigor. En la actualidad sucede lo mismo, el enemigo usa el exceso de trabajo para debilitar al pueblo de Dios. Muchos cristianos viven afanados en trabajar y trabajar que descuidan su devoción personal y sin darse cuenta van haciendo lo que el diablo quiere. El trabajo es bueno, pero el exceso de trabajo motiva a no darle a Dios el primer lugar.
2.   Matando a sus hijos. Usó a dos mujeres, a Sifra y Fúa, parteras muy conocidas en esos tiempos para que realicen su maquiavélico plan: “matar a todos los niños varones”. Sin embargo, las egipcias demostraron que es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres (Hch. 5:29) y Dios las prosperó. El enemigo, se ha empecinado desde el principio con las familias. Ataca con fuerza y dureza a los hijos con el afán “matarlos”. En la actualidad muchos de nuestros hijos son arrastrados por el lazo de muerte del diablo, ¿qué estamos haciendo por ellos?
Hace algún tiempo conocí a Brigith. Entre lágrimas me contó que no entiende a Dios ni sus planes –“Cada vez que decido avanzar sin mirar sino a Cristo, siento que el enemigo hace hasta lo imposible por destruir mi hogar, mi familia, mi vida…”- Leímos el texto de hoy, y después de algunos minutos ella entendió que el enemigo nunca está tranquilo cuando los hijos de Dios crecen, pero así también, Dios nos promete estar “todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28:20) para sostenernos y protegernos.
Hoy es un nuevo día, un día para crecer en Cristo, para que crezcas en todos los aspectos de tu vida y darle la contra al enemigo, pues Dios, está contigo, y si Dios es contigo ¿quién contra ti? (Rom. 8:31).
Pr. Heyssen J. Cordero Maraví

VÍA: MENSAJES DE ESPERANZA 
 

martes, 1 de mayo de 2012

Mensajes de Esperanza: ¿CULTOS A LA “CARTA”?




La adoración no es un tema nuevo. No obstante, ha sido este tema, el motivo de la rebelión de Satanás y constituye el tema en el tiempo del fin. No sorprende entonces que  el mensaje del primer ángel, en el libro de Apocalipsis invite  a adorar al creador (Ap. 14:7). La pregunta que se puede formular por efecto es: ¿estoy entendiendo el tema de la adoración en el contexto del culto en la iglesia?
          Me encanta leer y releer uno de los libros más amenos y entusiastas que conozco Plantar el Futuro. ¡Hay muchas iglesias! ¿Por qué plantar más?, con maestría el autor escribe un capítulo titulado “¿Qué pueden aprender los adventistas dela Coca-Cola?”, allí nos anima a que podemos cambiar el envase “donde sea apropiado” sin cambiar “el producto”, ni comprometer la verdad. La idea es clara, y hay coherencia en lo que propone y me ha funcionado, y estoy seguro que a muchos, pero, ¿hasta qué punto debemos cambiar el “envase”?
          Tristemente, la mayoría de iglesias protestantes, y carismáticas han cambiado demasiado el “envase” que simplemente  el producto a penas y se ve. Pero, ¿qué de las iglesias adventistas y sus cultos? No podemos “tapar el sol con un dedo”, el asunto es que el postmodernismo está calando lentamente, que no es sorprendente ver a congregaciones adventistas con un “un sistema de cultos, tan similar o igual a los hermanos evangélicos y pentecostales”, donde a leguas se nota que su preocupación es “ganar a los perdidos” aunque para ello tengan que rebajar el evangelio (música secular con letras cristianas, predicadores extravagantes e irreverentes, coreografías y sermones superficiales, entre otros), es decir,  en un culto de este tipo, el foco de la adoración no es el Adorado sino el adorador. La pregunta ya no es ¿este culto será al agrado de Dios?  La adoración debe ser vista a la luz de la Biblia y ésta debe ser el punto de partida.          Pero el problema no es minúsculo como se observa, cuando se entiende que a Dios si le importa el cómo deben adorarlo. Así por ejemplo cuando notamos lo que aconteció en la tan estudiada actitud de Caín a diferencia de su hermano Abel (Gn. 4:1-8). Así se pueden ver algunas lecciones respecto al tema:

Los adoradores y su conocimiento
Caín y Abel, dos adoradores diferentes. Esto es visible nítidamente  por el impacto que provocaron ante YHWH, debido a que a uno aceptó y a otro no. Sin embargo, es preciso notar que, ambos fueron educados por los mismos padres y enseñados de manera similar en lo que concierne a cómo adorar a YHWH. No obstante la forma en qué ambos procedieron fue muy diferente.
Es claro que ambos adoradores habían sido instruidos por sus padres, sobre la manera de cómo deberían adorar a YHWH, pero aparte de eso, está en juego: ¿cuál era la voluntad de YHWH frente a este asunto? No hay muchos detalles en la Biblia, sin embargo, aunque no se menciona qué es lo que quería YHWH, se puede inferir que el actuar de Abel estaba muy ligado o  más cerca a lo que Dios quería, pues se dice: “Entonces Jehová dijo a Caín: ¿por qué te has ensañado y porqué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? ” (Gn. 4:6,7).
Por lo expuesto, pareciera ser más probable que YHWH dio instrucciones del cómo debían proceder los adoradores, pero Caín por razones que no especifican las Escrituras optó por desobedecerlas, actuando simplemente a su manera. No obstante, se nota que consecuentemente, ambos hermanos se presentan a adorar a Dios en condiciones iguales en cuanto al conocimiento que tenían de los requerimientos divinos para el acto de adoración.

El medio de adoración
A diferencia de la interpretación común protestante de que Dios se disgustó con Caín porque simplemente había egoísmos en el corazón del adorador, es claro que el asunto de fondo, no radica solo en eso, sino que, esa ofrenda debía anunciar la muerte de Cristo por los pecados de todos los hombres (Gn. 3:21 cf. Jn. 1:29).
No obstante, es razonable inferir a la luz del texto bíblico que, Caín había ofrendado a Dios antes, ya que ambos parecen tener edad adulta. Esto lleva a pensar que YHWH había sido adorado antes por Caín y que lo había hecho bien. De esta manera Caín era conocedor del cómo debía presentarse ofrenda y qué cosa a YHWH. Por lo tanto, se puede concluir que Dios se desagradó de Caín, simplemente porque  como adorador era un desobediente y quiso adorar a Dios a su manera, lejos de la voluntad divina. Mostrando así un “culto a la carta”, es decir a sus gustos y/o conveniencias.

El Adorado frente a las adoraciones
YHWH, el fin de la adoración de estos hermanos, se pronuncia ante las acciones de sus adoradores. Eminentemente lo hace con mucha claridad. A uno acepta y a otro rechaza, rechaza su adoración, y lo hace en el momento. Las Escrituras se encargan de adjetivar a Abel como “justo” (Mt. 23:35; Heb. 11:4), evidentemente por su adoración. En cambio a Caín no se lo cataloga igual. Desde la perspectiva del texto estudiado podemos concluir:
Primero, la adoración teocéntrica. Los dos hijos de Adán y Eva no presentaron ofrendas a ningún ser, astro o cosa creada, sino solo a YHWH, lo que pone en manifiesto la religión monoteísta de los pioneros de la humanidad. Esta es la esencia de la adoración, la adoración debe ser dirigida y presentada a Dios, a esto le denominamos, adoración teocéntrica exclusiva.
Segundo, la adoración como obediencia a su voluntad. El segundo principio es evidente al ver la actitud de los adoradores al presentar sus ofrendas, es notable que los padres de estos hombres habían instruido de cómo debían adorar a Dios, así, el segundo principio es el de que no hay “maneras” de adorar a Dios sino una “manera” y esa es: en respuesta a la voluntad divina.
Tercero, el Adorado evalúa la adoración que recibe. Finalmente toda adoración es evaluada por YHWH. Les muestra su agrado y desagrado en respuesta de la adoración recibida y les comunica su veredicto. Así, es evidente un marcado cuadro de “conflicto entre la verdadera y falsa adoración”. La verdadera adoración representada por Abel y la falsa a través de los actos de Caín. De esta manera, existe un conflicto porque por adorar de manera adecuada a YHWH, Caín  (que representa a los hijos de los hombres o de Satanás) actúa perversamente contra Abel.  En el marco del Gran Conflicto los adoradores fieles de YHWH serán perseguidos y hasta sometidos a muerte (ej. Dn. 7:25 cf. Mt. 5: 10,11; 24: 9,10), se puede entonces ver un símil minúsculo del gran conflicto a través de la adoración de estos dos hijos de Adán.

Conclusiones
Somos llamados a evitar que el postmodernismo haga de las suyas en el rebaño que Dios nos ha dado. Cuando hagamos un plan de acción misionero, programa de culto, reunión, campamento, y cualquier otra actividad, no nos concentremos tanto en el hombre sino en Dios, pues  al centrar nuestros cultos en el hombre fácilmente se convertirá en un “culto a la carta”. Así como Abel, siguió los lineamientos de Dios, pero Caín simplemente los desobedeció poniendo sus criterios o su “estilo propio”, y fue esa su perdición. Entonces sí importa la forma, aunque algunos no lo vean así. .Ahora no es el fin de este artículo desanimar a la realización de un culto inspirador y bonito, al contrario, sin embargo la prioridad debe ser Dios, pues él se merece toda la adoración por los siglos de los siglos Amén.

Pr. Heyssen J. Cordero Maraví


VÍA: MENSAJES DE ESPERANZA


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